(Por Dra. María Eugenia Rivera Martínez, médico especialista en medicina estética)
Hay una pregunta que solemos hacernos mucho cuando empieza el buen tiempo: “¿Qué puedo hacerme antes del verano?”. Y casi siempre viene acompañada de otra, más importante: “Quiero verme mejor, pero no quiero verme distinta”.
Como médico estético, esa segunda frase me interesa mucho. Porque la medicina estética bien indicada no consiste en borrar una cara ni en perseguir una juventud artificial. Consiste en entender qué está cambiando, por qué está cambiando y qué podemos hacer para que la piel, el rostro y el cuerpo se vean más descansados, más firmes y más armónicos sin perder naturalidad.
Y en mujeres en perimenopausia y menopausia esto tiene todavía más sentido. No hablamos solo de edad. Hablamos de cambios hormonales que afectan a la piel, al colágeno, a la hidratación, a la distribución de la grasa y a la firmeza de los tejidos.