(Por la Dra. Alejandra Ruiz de Azua, ginecóloga especialista en salud hormonal femenina)
Hay una frase que escucho más de lo que me gustaría en consulta: “Desde aquel parto, no he vuelto a sentirme igual”.
Como si hablar de una cicatriz en la vulva, de dolor en las relaciones o de una episiotomía que sigue molestando años después fuera algo normal.
No lo es.
La vulva también tiene memoria. Y algunas cicatrices, aunque hayan “cerrado” por fuera, siguen hablando por dentro.