(Por Dra. Raquel Díaz Simón, médico del servicio de medicina interna del Hospital Universitario 12 de Octubre)
Hay una escena que se repite muchísimo: mujer en perimenopausia o menopausia, cansada, haciendo “todo bien”, y aun así la báscula sube. Y en algún momento aparece la frase:
“Doctora… ¿será la medicación?”
Y mi respuesta suele empezar así: igual no te falla nada. A veces, lo que cambia no es tu fuerza de voluntad. Cambia tu biología (hola, transición) y, sí, también puede influir la medicación.
Durante la transición a la menopausia se producen cambios reales en el cuerpo: es más fácil acumular grasa (sobre todo en la zona abdominal) y más fácil perder músculo si no lo cuidamos. Esto no es un “cuento”: se ha visto en grandes estudios de seguimiento de mujeres durante años. Es decir, no es que “de repente te descuides”, es que el cuerpo juega con reglas nuevas.
Así que hoy quiero hablarte como hablo en consulta: claro, sin tecnicismos innecesarios, pero con rigor. Y con un mensaje importante desde el minuto uno:
✔ No dejes un tratamiento por tu cuenta por miedo al peso. Hay formas de ajustar, cambiar, compensar y, sobre todo, entender qué está pasando.
Durante la perimenopausia y la menopausia es frecuente notar cambios en el peso corporal. Esto no significa necesariamente que estés haciendo algo mal.
Existen dos factores principales que explican estos cambios:
- Cambios hormonales propios de la transición menopáusica
- Efectos secundarios de algunos tratamientos farmacológicos
El objetivo de este documento es ayudarte a entender ambos factores y, sobre todo, tomar decisiones informadas sin poner en riesgo tu salud.