Por Dr. Manuel Pérez-EspañaMuniesa, traumatólogo especializado en cirugía de hombro y codo, experto en hombro congelado.
El dolor de hombro puede empezar con un gesto aparentemente insignificante: abrocharse el sujetador, ponerse una chaqueta, alcanzar un estante o colocarse el cinturón de seguridad. Pero, poco a poco, el brazo deja de llegar donde antes llegaba. No solo duele moverlo: parece que algo lo frena desde dentro.
Cuando esa pérdida de movilidad afecta tanto a los movimientos voluntarios como a los que intento realizar al explorar a la paciente, una de las posibilidades que debemos valorar es la capsulitis adhesiva, más conocida como hombro congelado.
Soy el Dr. Manuel Pérez-España Muniesa, traumatólogo especialista en cirugía de hombro y codo, y una de las preguntas que más me plantean estas pacientes es: “Si ya me han infiltrado y sigo igual, ¿qué más se puede hacer?”.
Enla mayor parte de los casos, la respuesta está en la hidrodilatación ecoguiada.