Por la Dra. Sonia Tejada Solís, neurocirujana, especialista en neurocirugía mínimamente invasiva, neurocirugía pediátrica y prevención
Si te despiertas con dolor de mandíbula, no lo normalices
Si te levantas con la mandíbula cargada, notas tensión en la cara, dolor de cabeza al despertar o sensación de haber pasado la noche apretando los dientes, conviene prestar atención. Muchas mujeres conviven con el bruxismo durante años sin identificarlo: rechinan los dientes por la noche o los aprietan durante el día sin darse cuenta. Lo normalizan, lo minimizan o lo atribuyen solo al estrés. Pero no deberíamos acostumbrarnos al dolor.
El bruxismo puede causar desgaste dental, sobrecarga muscular, molestias cervicales, cefaleas y dolor en la articulación temporomandibular. Y, además, suele ser una señal de que algo más está ocurriendo: mal descanso, exceso de tensión, ansiedad sostenida o una activación constante del sistema nervioso.
Qué es el bruxismo y por qué no es solo un problema dental
Cuando hablamos de bruxismo, hablamos de apretar los dientes o rechinar los dientes de forma involuntaria. Puede ocurrir mientras estamos despiertas, algo muy frecuente en momentos de concentración, tensión o preocupación, o durante el sueño, que es lo que muchas mujeres descubren cuando aparece el dolor mandibular al despertar.
Hoy sabemos que el bruxismo no debe entenderse solo como un problema de mordida. Esa visión se ha quedado corta. En realidad, intervienen factores relacionados con el sueño, el estrés, la regulación del sistema nervioso y la tensión muscular mantenida. Por eso no basta con mirar la boca: hay que mirar a la persona en conjunto.
Estrés y bruxismo: una relación muy frecuente
En consulta, la relación entre estrés y bruxismo es muy habitual. No significa que todo el bruxismo se explique por los nervios, pero sí que el estrés puede empeorarlo claramente. Hay mujeres que viven con la mandíbula apretada gran parte del día sin ser conscientes de ello. Otras descargan esa tensión por la noche, cuando el cuerpo intenta dormir, pero no consigue relajarse del todo.
La mandíbula, en muchos casos, acaba expresando lo que el cuerpo lleva demasiado tiempo sosteniendo. Y eso se traduce en tensión mandibular, cansancio facial, chasquidos, presión en las sienes y una sensación constante de rigidez.
Perimenopausia y menopausia: por qué el bruxismo puede empeorar
Quiero ser precisa: la menopausia no causa por sí sola el bruxismo. Pero sí puede favorecer un contexto en el que aparezca o empeore. En perimenopausia y menopausia son frecuentes el insomnio, los despertares nocturnos, los sofocos, la irritabilidad, el cansancio acumulado y una mayor vulnerabilidad al estrés.
Y cuando una mujer duerme peor, descansa menos y vive con una mayor carga física y emocional, es más fácil que aparezca el bruxismo del sueño o que aumente la tendencia a apretar los dientes durante el día. Por eso, cuando hablamos de menopausia y bruxismo, hablamos de una combinación de factores que se retroalimentan: peor sueño, más tensión, más dolor y menos recuperación.
Síntomas de bruxismo que conviene reconocer a tiempo
☐ Barriga abdominal creciente
☐ Somnolencia intensa tras comer
☐ Antojos frecuentes de dulce
☐ Despertares nocturnos + cansancio diurno
☐ Acrocordones o zonas oscuras en cuello/axilas
Si marcas 3 o más → merece la pena prestar atención.
Síntomas de bruxismo que conviene reconocer a tiempo
Los síntomas de bruxismo más frecuentes son:
☐ Dolor de mandíbula al despertar
☐ Tensión en la cara o en las sienes
☐ Cefalea matutina
☐ Dientes sensibles o desgastados
☐ Molestias al abrir mucho la boca
☐ Chasquidos mandibulares
☐ Dolor cervical
☐ Sensación de apretar los dientes durante el día
☐ Sueño poco reparador
Si te identificas con varios de ellos, no lo dejes pasar. Cuanto antes se detecta, antes podemos evitar que se cronifique el dolor y que aumente el daño dental o muscular.
Bruxismo: tratamiento y soluciones que sí ayudan
El mejor tratamiento del bruxismo no suele ser una única medida, sino un abordaje personalizado. Si existe desgaste dental o sobrecarga, una férula de descarga puede ayudar a proteger los dientes y aliviar parte de la presión nocturna. Pero conviene decirlo claro: no siempre resuelve el origen del problema.
Por eso, el tratamiento debe ir más allá. Muchas veces recomiendo revisar la calidad del sueño, reducir el exceso de cafeína, evitar hábitos que sobrecargan la mandíbula, trabajar la tensión muscular y aprender a detectar cuándo estás apretando los dientes de día. En algunos casos, la fisioterapia especializada también puede ser de gran ayuda, igual que el abordaje coordinado con odontología o medicina del sueño si hay sospecha de un trastorno asociado.
En algunos casos seleccionados, especialmente cuando hay dolor muscular importante, sobrecarga mandibular mantenida o cefaleas asociadas a la tensión de los músculos masticatorios, puede valorarse el uso de toxina botulínica.
Su objetivo no es “curar” el bruxismo, sino reducir la fuerza de contracción de músculos como el masetero y aliviar el dolor, la presión mandibular o parte de la sobrecarga. Puede ser útil cuando las medidas conservadoras no son suficientes, pero conviene explicarlo bien: su efecto es temporal, debe indicarse de forma individualizada y no sustituye al abordaje del sueño, el estrés, los hábitos diurnos o la fisioterapia. Además, puede producir efectos adversos leves y transitorios, como molestias en la zona de inyección o cambios discretos en la sonrisa, por lo que debe realizarlo un profesional con experiencia.
Y si además existe migraña crónica, la toxina botulínica sí tiene una indicación bien establecida como tratamiento preventivo en pacientes con 15 o más días de cefalea al mes. Pero eso no significa que cualquier cefalea relacionada con bruxismo deba tratarse con toxina botulínica: conviene diferenciar si hablamos de sobrecarga muscular mandibular, cefalea tensional o migraña crónica.
Cómo dejar de apretar los dientes en el día a día
Si me preguntas cómo dejar de apretar los dientes, empiezo por lo más importante: tomar conciencia. Muchas mujeres no saben que viven con los dientes en contacto casi todo el día. Y la mandíbula debería estar relajada, con labios cerrados, pero dientes separados.
Algunas medidas sencillas que recomiendo son hacer pausas durante el día para revisar la tensión facial, evitar masticar chicle si ya hay sobrecarga, cuidar el descanso nocturno y consultar si el dolor es persistente. No se trata de “aguantar”, sino de intervenir a tiempo.
El mensaje importante: no minimices lo que tu mandíbula te está diciendo
Mi mensaje es este: si sientes que tu mandíbula nunca descansa, escucha esa señal. El bruxismo en mujeres puede mejorar mucho cuando tratamos no solo los dientes, sino también el sueño, el estrés y la sobrecarga que lo sostienen. No es una manía, no es una exageración y no tienes por qué convivir con ello sin buscar ayuda.
FUENTES:
- Verhoeff MC et al. Updating the Bruxism Definitions: Report of an International Consensus Meeting. Journal of Oral Rehabilitation. 2025.
- Thomas M, Yadav S, Kato T. Sleep bruxism: The past, the present, and the future—evolution of a concept. Journal of the American Dental Association. 2023.
- Chemelo VDS et al. Is There Association Between Stress and Bruxism? A Systematic Review and Meta-Analysis. Frontiers in Neurology. 2020.
- Soares-Silva L et al. Effects of different interventions on bruxism: an overview of systematic reviews. Sleep and Breathing. 2024.
- Graham DA et al. Management of awake bruxism: a systematic review. BMC Oral Health. 2026.
- Guideline No. 422c. Menopause: Mood, Sleep, and Cognition. Journal of Obstetrics and Gynaecology Canada. 2021.